Pina fue abandonada a las afueras de la ciudad, vago durante dias hasta que se metio en la finca de un hombre que empezo a darla de comer. Cuando Pina se recupero de lo delgada que estaba nos la trajo ya que no podían tenerla más. Es muy cariñosa y simpatica y se lleva bien con el resto de sus compañeros
“No me importa saber si un animal puede razonar. Sólo sé que es capaz de sufrir y por ello lo considero mi prójimo”. Albert Schweitzer. Premio Nobel de la Paz 1952